12.26.2014

Treinta y dos cortinas al sol.

 ADVERTENCIA 


PIEDRA. DIOSES. HOMBRES: El descontento social en un primer lugar, las luchas de clase, el orgullo competitivo, la sumisión, la violencia en todas sus facetas y la rabia incrustada o natural con la que siempre salimos a flote. La indignación y la impunidad en un estandarte. Los cañones de opiniones públicas sacuden nuestro suelo. Que se viene contrayendo por un lado y expandiendo en otro. Esta complejidad es lo que somos.
El orden social se ha mantenido estable después de una posguerra internacional. En el primer período, la conciencia y reconciliación humana se abre paso y se crea una sociedad nueva, aparentemente funcional y abierta en donde científicos, filósofos, especialistas en ética y expertos legales apoyados en  la idea de que las nociones convencionales de la personalidad son el nuevo campo de estudio socioeconómico y cultural,  sugieren que los humanos no son los únicos en el planeta y de que algunos animales no humanos son personas y por lo tanto merecedores de protecciones y derechos legales.
Se logra una Ley de elección libre para gobernantes y queda electo un perro doméstico que ha aprobado en un 100% los 15 atributos que propone dicha ley para definir la capacidad humana. Contando además con una gran cantidad de seguidores y defensores convencidos de que la naturaleza pura de un animal es más honesta que la de un humano cuya existencia radica siempre en el mal. “El hecho de que los perros  practican juegos de luchas que muy rara vez terminan en peleas muestra que el animal se rige por reglas y espera que otros hagan lo mismo. En otras palabras, distinguen entre lo que está bien y lo que está mal.“ 

Se logra, entonces un nuevo orden y el entusiasmo por una comunidad mas justa prevalece. La población embriagada de bienestar empieza a crecer. Ya no hay necesidad de guerras, sino de contratos y acuerdos entre todos. “ QUE EL VERDADERO TRIUNFO NO SEA LA CIMA SINO EL CENTRO“
Sucede un gran desastre natural que afecta una zona desatendida del territorio y el apoyo no se hace esperar, la pequeña comunidad hasta ahora desconocida se vuelve centro de atención.
La zona y el desastre se vuelve catarsis de todos y en su vulnerabilidad se esconde la discordia que gira en torno a ella. Las condiciones y situaciones van colapsando y las configuraciones se moldean dependiendo el ritmo con el que suceden, así como en nuestra condicion actual. Marchando al lema de “Las mentes sensatas serán capaces de sacar provecho de las situaciones mas adversas“ La incertidumbre puede tener muchas causas y muchos alcances también.


PARTE I 
El urbanista